Durante uno de los más memorables enfados habidos entre el bueno de don Layo y su esposa la señora Yola, ella se levantó de la silla, cogió dos hojas de papel y dijo: «Hagamos, cada uno, una lista de lo que no nos gusta del otro».Por fin terminaron. «Intercambiemos las quejas», indico don Layo. Así lo hicieron. «Devuélveme mi lista», le pidió su esposa cuando vio las anotaciones de su marido. En toda la hoja, el bueno de don Layo había escrito: «Te quiero, te quiero, te quiero,…»
No hay comentarios:
Publicar un comentario